El mundo de Han Meilin 韩美林: entre logotipos, mascotas y animales
Por Belén Dorado Marín de Espinosa
Arte y Cultura // Nº 22 enero/junio 2026
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Por todas y todos es conocido el logo de Air China, el caballo que representa a la Oficina de Turismo de China o las mascotas de las Olimpiadas, pero son pocos los que conocen a Han Meilin 韩美林 su creador, un artista a la fecha octogenario que ha dedicado su vida al arte y considerado uno de los maestros del arte contemporáneo en China.
Nacido en 1936 en la provincia de Shandong, Han Meilin comenzó a estudiar en la Academia de Arte y Diseño 中央工艺美术学院 de lo que hoy es la Universidad de Tsinghua. Desde que en 1979 el artista fuera elegido miembro de la Asociación de Artistas de China (中国美术家协会 no ha dejado de crear, publicar, de asistir a giras por todo el mundo y recibir reconocimientos a nivel internacional. En 1978 Han fundó la "Caravana de arte Han Meilin” que se adentraba en las zonas rurales de China buscando inspiración en la cultura popular, étnica y rural y adentrándose en los orígenes de la estética china en lugar de lugares turísticos convencionales, y fue algo que le marcó de por vida porque a través de estas campañas Han Meilin descubrió infinidad de técnicas, materiales y formas de crear que más tarde fue incorporando en sus repertorios.
Como comentábamos, fue de la mano de Han Meilin que nacieron logos tan característicos como el de la aerolínea china por excelencia, Air China (1988) inspirado en la cultura china, en concreto en el ave fénix de gran arraigo en el folclor de China, un animal mítico que Han Meilin unió con las letras VIP. Tras el éxito de este logotipo, en 2012 se le encarga nada más y nada menos que el diseño interior de todos los aviones de la compañía, también con motivos que rememoran la cultura china y de nuevo con el fénix como protagonista.
El arte Han Meilin se convirtió en el arte contemporáneo por excelencia de China, ya que en sus obras logra aunar el espíritu de la cultura china con las artes, insuflando a elementos aislados, como caracteres antiguos extraídos de los oráculos de huesos, una de sus principales investigaciones, connotaciones culturales que era capaz de relacionar al mismo tiempo con el objetivo del producto. Fue así como para las Olimpiadas de 2008, el gran evento de apertura de China al mundo, no pudieron encontrar mejor artista que Han para uno de los encargos más representativos y por el cual el artista recibió en 2015 el premio "Artista para la paz UNESCO”, al considerar el valor pacífico y cultural de su arte. Este encargo no era ni más ni menos que las mascotas de las Olimpiadas, a las que llamó Fuwa 福娃,"muñecos de la buena suerte” que llevaban el cartel de 北京欢迎你, “Beijing te da la bienvenida”.
Si bien en un primer momento le dejaron libertad absoluta al artista para llevar a cabo el encargo, en poco tiempo la presión fue cada vez mayor y parece que Han Meilin sufrió dos ataques al corazón después de haber creado más de mil prototipos diferentes de estos personaje que cobraron una especial importancia para el gobierno de China, ya que en definidas cuentas serían los encargados de representar a toda la nación fuera de China. Se dice que el artista terminó hastiado del proyecto y que aún no se ha reconciliado con las mascotas, las únicas obras que Han no ha incluido en su Museo.
En un principio Han Meilin había concebido las mascotas como cinco niños represando los cinco elementos, pero finalmente se optó por representar cinco caracteres chinos. Estas, las mascotas por las que luego Thomas Bach, presidente del Comité Olímpico Internacional, le concedió la medalla Coubertin en reconocimiento a la promoción del espíritu de las Olimpiadas a través de su arte, galardón que nunca antes había recibido una artista chino, eran cinco, como cinco son los aros olímpicos, a saber: Beibei 贝贝, el color azul y que representa a Europa, Jingjing 晶晶, color negro y representante de África, Huanhuan 欢欢, de color rojo y representante de las Américas, Nini 妮妮 quien representa a Oceanía y Yinying 迎迎 de color amarillo y abanderado de Asia. Todos los personajes poseen un color, un animal, un elemento y están ligados a conceptos de supersticiones, como se acostumbra en la cultura china, además son expertas en alguna destreza olímpica.
El arte de Han lo vemos por todas partes, incluso en la serie de sellos impresos sobre los signos del zodiaco chino que Correos de China lanza con motivo del la Fiesta de la Primavera, y que se ha convertido en pieza para coleccionistas de todo el mundo. Los sellos del año del cerdo de 1983 y los del panda de 1985 son ahora obras de arte que ocupan colecciones por el mundo, a los que les siguen Sello Especial del Año del Gallo, en 2017 y un año después el Sello Especial del Año del Perro, y así sucesivamente hasta el año 2021.
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Hasta más de 69 logotipos tiene en su haber este artista, autor por ejemplo del logotipo de la Oficina de Turismo de China (2013), donde usa una obra de arte en bronce de la Dinastía Han 马踏飞燕, conocido como “El caballo de bronce galopando” , “el caballo pisando una golondrina” o “el caballo pisando un escudo volador”, que representa a este animal en pleno movimiento como símbolo del concepto de turismo en China.
Logotipos para toda clase de cosas, instituciones, galas, fiestas e incluso el Patrón temático del Permiso de Viaje a Taiwán (2015) fue realizado por Han Meilin. Pero Han Meilin no solo se dedica a las artes gráficas sino que entre sus obras también se encuentran esculturas. Con una producción de casi dos anuales destacamos 《天下第一牛》 “Buey número uno del mundo”, de 1992, ubicada en Jinán, Shandong y con una altura de 15 metros y la de “Fénix mirando al Sol” 《丹凤朝阳》, una de sus esculturas más grandes, concretamente 64 metros, en bronce y situada en Tangshan, Hebei.
En la escena de la animación también dejó su huella Han Meilin, quien participó con figuras de papel cortado en la animación del “El zorro cazador” (1978), “Escondite” (1983) y “El zorro entrega uvas” (1987)
La producción de Han Meilin se completa en su totalidad con las pinturas en tinta siguiendo la traición china, en la que se dedica a plasmar principalmente animales. Son muy famosos sus monos, pandas, zorros, todos ellos con unos trazos delicados y con unas tonalidades que les confiere una atmósferas únicas y que claramente identificamos con el maestro. Fuera del diseño de logotipos, de las animaciones de papel cortado, las esculturas y pinturas en estilo tradicional chino, Han Meilin se aventuró en una empresa que antes no había tocado: los jardines. Así, en 2022 se dedicó por entero a diseñar el Primer Jardín Botánico Nacional de China, ubicado en la capital de China, en cuyo diseño se refleja el espíritu de la nación. “El logotipo utiliza una línea en espiral en equilibrio para conformar el patrón principal. En el exterior de la estructura de espiral, un trazo con forma de C mayúscula, representando China. La composición es circular, y simboliza el planeta tierra en el que vivimos. Su creador, Han Meilin, deseaba plasmar la idea de que proteger a las plantas implica protegernos a nosotros mismos y a otras formas de vida en el planeta tierra.”
Su obra ha estado expuesta en países de todo el mundo, y en diciembre de 2011 se inauguró en Chin la "Gran Exposición de Arte de Han Meilin" que sería ubicada en el nuevo edificio del Museo Nacional de China. La superficie de la exposición era de 6000 metros cuadrados y se exhibían en ella más de 3000 nuevas obras en cuatro categorías: pintura y caligrafía, escultura, cerámica y diseño. En 2016 se lanzó la gira mundial llamada ”El Mundo de Meilin · Gira Mundial de Han Meilin", con el propósito de "rendir homenaje al Renacimiento, regresar a las raíces nacionales y asumir la responsabilidad cultural", realizando exposiciones individuales en Venecia, Beijing, París, Liechtenstein, Seúl y otros lugares.
Este artista polifacético y adelantado a su tiempo, supo ver en el arte de la antigüedad de China una inspiración para su obra gráfica, con la que creó un estilo tan particular como genuino, y vanagloriado por el gobierno chino ya que, como ocurre con las grandes obras de arte chino, el artista chino es capaz de sintetizar el espíritu de su cultura en varios trazos, y unos cuantos elementos más. Este creador sin límites supo llevar el arte a todas las facetas de la vida de los chinos, desde aerolíneas hasta parques botánicos pasando por el diseño de las mascotas de las Olimpiadas o de los sellos que pasan de ser meros objetos de transacción a convertirse en toda una pieza de coleccionista. Todo esto en Han Meilin, y todo esto ha querido que se legue a la posteridad, que se mantenga, y este ha sido el objetivo de su Fundación y de las tres sedes de su Museo, sitas en Beijing, Hangzhou y Yinchuan, que albergan exposiciones de sus obras y apoyan a que el arte llegue a todos los rincones de China y a todas las edades.
Sus múltiples premios, menciones, publicaciones de todo tipo, exposiciones y condecoraciones convierten a Han Meilin en uno de los artistas más prolíficos de China, quien legó a la humanidad obras, logos, animaciones, libros… basados en el arte, en lo bello, algo que para el maestro era la base de todo cuanto existe. |