Gansu y el espíritu de la ruta de la seda
Por Eduardo Tzili Apango
Historia y Sociedad // Nº 21, Junio/diciembre, 2025
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En septiembre de 2025 tuve la oportunidad de participar en la clase de Gansu del Programa de Jóvenes Sinólogos Visitantes. Iniciado desde 2014, este programa ha tenido el objetivo declarado de promover los estudios sobre China entre las nuevas generaciones de sinólogos de todo el mundo (1). Participar en este programa me permitió comprender que no se trataba solo de una experiencia académica, sino de un ejercicio de diplomacia cultural cuidadosamente diseñado. China busca ser entendida desde dentro, mediante el contacto directo con su historia viva, sus instituciones y sus prácticas cotidianas, y no desde marcos interpretativos externos que suelen simplificarla.
En mi caso, haber viajado por la provincia de Gansu durante veinte días significó enfrentar de manera directa el despliegue del poder simbólico de China, una forma de influencia que no necesita imponerse por la fuerza, porque se manifiesta y se legitima en la experiencia cotidiana. El llamado “espíritu de la Ruta de la Seda” –núcleo de ese poder simbólico- (2) se hace visible en el bienestar material de la sociedad china, en la preservación de su patrimonio cultural y arqueológico, en el orgullo histórico que permea los espacios públicos, y en los notables avances tecnológicos y económicos. Más que una estrategia propagandística, esta proyección del Estado chino constituye una visión de mundo que se refuerza a sí misma con base en sus propios resultados. Los signos del desarrollo, como la infraestructura moderna, la vitalidad universitaria, o la conservación de los sitios históricos, se combinan con un sentido de continuidad civilizatoria que difícilmente deja indiferente al observador. Incluso el viajero más crítico o distante se ve interpelado por la coherencia entre discurso e imagen, entre la narrativa histórica de la Ruta de la Seda y su materialización contemporánea en lugares como aquellos que aprecié en Gansu.
El poder simbólico de China, entendido en el sentido definido por Pierre Bourdieu (3) no se limita a la imposición de una narrativa oficial, sino que opera como una estructura de reconocimiento, transformando la percepción del observador al situarlo dentro de un orden de significados que parecen naturales y legítimos. En la experiencia china, la “lógica bourdieusiana” se expresa a través de la “confianza cultural”, noción promovida por Xi Jinping como fundamento de cohesión nacional y legitimidad civilizatoria (4), y complementada por la noción de poder lenitivo que proyecta la identidad china hacia el exterior (5). Ambos conceptos convergen con Bourdieu al concebir la cultura como estructura de sentido y recurso político que transforma significados compartidos en autoridad.
En Gansu, esta convergencia se percibe en la forma en que el orgullo patrimonial y la estética cotidiana se articulan en una narrativa coherente del progreso cultural chino, lo cual desemboca en una legitimidad que se experimenta visual y sensorialmente. Las avenidas amplias y limpias, los sistemas de transporte eléctrico, la arquitectura universitaria y los centros de investigación no son simples expresiones materiales del desarrollo, sino signos que comunican la idea de un progreso armónico, planificado y culturalmente enraizado. Cada espacio urbano parece decir que la modernización no ha implicado ruptura con la tradición, sino su continuidad adaptada a los ritmos del siglo XXI.
Este fenómeno ilustra cómo el “espíritu de la Ruta de la Seda” se ha convertido en una matriz simbólica de legitimidad política y cultural. El Estado chino no se presenta únicamente como gestor del desarrollo, sino como heredero de una civilización que conserva la capacidad de articular su pasado con su futuro. En esa lógica, Gansu representa una geografía cargada de significación, pues su papel histórico como corredor del intercambio euroasiático se reinterpreta como el corazón de una nueva globalización con características chinas en la actualidad (6). El poder simbólico actúa así al conectar el orgullo nacional con la eficacia material, transformando la memoria colectiva en una fuente de autoridad contemporánea. De este modo, el viajero no solo observa una provincia en expansión económica, sino un dispositivo de significados cuidadosamente tejido, donde historia, política, cultura y economía convergen. La experiencia de recorrer Gansu se vuelve entonces una lección de semiología política, en la que todo lo visible –las carreteras que atraviesan los desiertos del Hexi, los centros de innovación tecnológica, las restauraciones arqueológicas– remite a una narrativa mayor que vincula prosperidad con civilización, estabilidad con identidad, y futuro con continuidad.
La dimensión cultural-identitaria de Gansu revela que el poder simbólico de China no solo se expresa en el desarrollo visible, sino en la construcción de un sentido de pertenencia civilizatoria que articula pasado y presente. A diferencia de una noción de patrimonio confinada a los museos, en Gansu la herencia cultural forma parte de la vida cotidiana, toda vez que la arqueología, las artes populares y las memorias locales son mecanismos de identidad colectiva y legitimidad histórica. En mi viaje pude observar exposiciones sobre las excavaciones del sistema postal de la dinastía Han, las colecciones de tablillas de bambú y los proyectos de digitalización en Dunhuang, esfuerzos que no se limitan a conservar el pasado, sino que son instrumentos para narrar la continuidad de una civilización que se reconoce a sí misma como fuente de modernidad.
En ese sentido, lo simbólico se vuelve experiencia viva. La ya citada “confianza cultural” (7) encarna la idea de que la nación no se edifica solo con poder material, sino con la persistencia de sus significados culturales. Durante mi viaje aprendí que tan solo Gansu tiene 778 elementos de herencia cultural intangibles reconocidos a nivel provincial, 83 a nivel nacional y 3 inscritos en la lista oficial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) (8), los cuales son signos de una política de identidad que concibe la diversidad étnica, lingüística y artística como pilares de cohesión social. Por poner tan solo un ejemplo de contraste, la capital de México –centro de importancia cultural, económica y política– solo cuenta con tres elementos de herencia cultural intangible reconocidos a nivel nacional y uno inscrito ante la UNESCO (9).
Un emblema que resume la fuerza simbólica de Gansu y de la civilización china es el célebre Caballo galopante sobre una golondrina, exhibido en el Museo Provincial de Gansu. Esta escultura de bronce, datada de la dinastía Han Oriental y descubierta en 1969 en la Tumba de Leitai de la ciudad de Wuwei –que, por cierto, también tuve la fortuna de visitar–, se ha convertido en ícono nacional y metáfora visual de la Ruta de la Seda. La figura muestra un caballo en pleno vuelo, apoyado apenas en una pata sobre una golondrina, como si corriera más rápido que el viento. Contemplar esta pieza en el museo –rodeada de visitantes, luces y asombro– es presenciar cómo la estética antigua se convierte en vehículo de identidad moderna. El caballo parece encarnar el “espíritu de la Ruta de la Seda” por su capacidad de avanzar sin perder equilibrio, de integrar lo local y lo extranjero, y de transformar el pasado en energía creadora. En su silueta suspendida se condensa la continuidad histórica de China, un símbolo en el que confluyen la belleza, la técnica y la visión política de un país que, como ese caballo, sigue galopando hacia el futuro con el recuerdo de sus orígenes como impulso vital.
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La proyección internacional de la Ruta de la Seda vía la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) constituye uno de los ejemplos más elocuentes de cómo una narrativa cultural se convierte en instrumento geopolítico y civilizatorio. En este marco, la provincia de Gansu ocupa un lugar privilegiado, pues es tanto el espacio histórico de las primeras rutas caravaneras como el escenario actual donde China ensaya su modelo de globalización con características propias. La provincia de Gansu opera como nodo terrestre de la Franja Económica de la Ruta de la Seda –o la parte terrestre de la IFR– desde Lanzhou, a través del corredor Hexi (Zhangye-Wuwei), vía los trenes China-Europa, plataformas logísticas y la nueva conectividad ferroviaria. En 2024 se despacharon 153 trenes internacionales con 7,186 contenedores desde la provincia, mientras el aeropuerto de Lanzhou incrementó su carga internacional, consolidando el papel de la capital como puerta de salida al Asia Central y Europa (10).
En 2023, Gansu Logistics Group movió 14,287 millones de toneladas y facturó 30.06 mil millones de yuanes, integrándose de lleno a la IFR (11). Además, el comercio con países de la Iniciativa alcanzó 77 por ciento del total provincial en 2024-2025, con un fuerte dinamismo en químicos y equipos de nueva energía (12). El nuevo tren Lanzhou-Wuwei de alta velocidad, que inició operaciones en 2024, refuerza la malla del corredor terrestre (13).
Por lo anterior, la IFR no se presenta únicamente como un proyecto de infraestructura o comercio en los discursos oficiales, sino también como la reactivación contemporánea del “espíritu de la Ruta de la Seda” (14), un símbolo de cooperación, apertura y beneficio compartido. Esta retórica se apoya en referentes culturales de enorme poder simbólico, como el Caballo galopante ya referenciado, los murales de las Cuevas de Mogao o los manuscritos de Dunhuang, que legitiman la idea de continuidad civilizatoria y de liderazgo cultural global. Desde esta perspectiva, la cultura funciona como una forma de poder simbólico, pero con el trasfondo más profundo del de la civilización como fuente de autoridad moral y política. La IFR retoma el lenguaje de la historia y la tolerancia (15) para proponer un modelo alternativo de orden mundial, en el cual la conectividad y la cooperación sustituyen a la dominación. Así, la recuperación de la Ruta de la Seda no solo evoca un pasado glorioso, sino que proyecta una visión de futuro donde China aparece como articuladora de un mundo interdependiente y armonioso. Eventos internacionales, como la Silk Road (Dunhuang) Cultural Expo, sirven como vitrinas diplomáticas que combinan ciencia, arte y política.
La herencia cultural se convierte en un lenguaje de diplomacia civilizatoria, donde cada pieza arqueológica, cada ópera local o cada tradición étnica funcionan como signos de una identidad nacional que busca dialogar con el mundo desde la cooperación simbólica, no desde la confrontación. En ese sentido, la IFR puede leerse también como una puesta en práctica del poder simbólico en escala internacional. China proyecta su imagen como civilización longeva capaz de integrar pasado y modernidad, patrimonio y tecnología, tradición y desarrollo. Este mensaje a la vez visual, estético y político encuentra en Gansu un espacio paradigmático, en el que los trenes del Expreso China-Europa que cruzan Lanzhou coinciden con las exposiciones de arte en Dunhuang, al tiempo de que las alianzas culturales internacionales reproducen la antigua lógica de los intercambios, pero con una semántica nueva, propia del siglo XXI. La Ruta de la Seda ha dejado de ser una metáfora y se ha convertido en geografía política de la interconexión.
Viajar por Gansu fue una travesía por las capas del tiempo donde la historia aún respira. Allí entendí que el poder simbólico de China no es un discurso aprendido, sino una presencia que se siente en la piedra pulida por siglos, en la serenidad de los templos, en la precisión de un trazo caligráfico o en la mirada confiada de los jóvenes que estudian bajo la sombra de los edificios modernos de Lanzhou. Todo parece estar ordenado por una fuerza silenciosa que une lo antiguo y lo local con lo nuevo y lo universal.
En esa armonía, la cultura se habita. Gansu enseña que la identidad no se conserva encerrada en vitrinas, sino que se renueva en cada gesto cotidiano. Las tablillas de bambú, los cantos de las minorías, el bronce del Caballo galopante que desafía al viento, son todos signos de una misma voluntad de continuidad. Comprendí que la modernidad china no ha roto con su pasado, sino que lo ha convertido en brújula, en lenguaje y en razón de futuro. Más allá del territorio, esa voluntad se proyecta en la escala del mundo. La Iniciativa de la Franja y la Ruta aparece entonces como el eco contemporáneo de una civilización que vuelve a tender puentes, que rehace las rutas no solo con acero y comercio, sino con símbolos, memoria y arte. China no impone su voz; deja que resuene en los caminos, las exposiciones, los trenes y las pantallas. Lo que propone no es un modelo cerrado, sino una invitación a comprender el mundo desde la continuidad. En Gansu advertí que el poder simbólico no es adorno del poder material. Lo orienta. La cultura funciona como gramática de cooperación que vuelve legibles la conectividad ferroviaria, la diplomacia de exposiciones y la política social, hilándolas en un relato inteligible para locales y foráneos. Categorías vinculadas con la autoridad y el gobierno, como comunicación, cohesión e inclusión, operan como criterios de legitimidad contemporánea, conectando personas y territorios, integrando diferencias y evitando que alguien quede fuera del proyecto de modernización. En ese espejo, el viajero también es leído, pues reconoce sus sesgos y el límite de ciertos marcos analíticos cuando se encuentra con una civilización que se narra a sí misma. “Entender a China desde dentro” no es renunciar a la crítica, sino aprender su sintaxis como entrelazamiento de herencia y proyecto que permite a la Ruta de la Seda ser horizonte de sentido, además de infraestructura.
Al final del viaje comprendí que Gansu no es solo un lugar, sino un espejo. En su desierto dorado y en su bullicio urbano conviven milenios de historia, y esa convivencia es una lección de equilibrio. En ella descubrí que el verdadero poder simbólico no reside en dominar, sino en dar sentido; que la grandeza civilizatoria no se mide en extensión, sino en coherencia; y que China sigue recordándonos que el futuro también puede construirse con la materia del pasado. |
Notas:
(1) China Culture.org, “Visiting Program for Young Sinologists”, 21 de julio de 2016, https://en.chinaculture.org/2016-07/21/content_845260.htm.
(2) The State Council of the People’s Republic of China, “Xi hails Silk Road spirit as most important source of strength for Belt and Road cooperation”, 18 de octubre de 2023, https://english.www.gov.cn/news/202310/18/content_WS652f6f78c6d0868f4e8e05d4.html.
(3) Pierre Bourdieu, Language and Symbolic Power, Harvard University Press, 1991.
(4) The State Council of the People’s Republic of China, “Xi calls for building cultural confidence, strength”, 16 de octubre de 2022, https://english.www.gov.cn/news/topnews/202210/16/content_WS634b9299c6d0a757729e14ab.html.
(5) Ming Guo, “Cultural Confidence and China’s International Discourse Power”, Proceedings of the 2018 2nd International Conference on Education Science and Economic Management (ICESEM 2018), 2018, https://doi.org/10.2991/icesem-18.2018.114. (6) Ren Zhenhe, “Keeping in Mind the Earnest Instructions, Devoting Our Commitment and Efforts in the High-Quality Development of the Belt and Road Initiative by Seizing the Greatest Opportunities”, Chinese People's Institute of Foreign Affairs, no. 133, 2019, https://www.cpifa.org/en/cms/book/405.
(7) The State Council of the People’s Republic of China, “Xi calls…”, óp. cit. (8) Sitio web del Gobierno Popular Provincial de Gansu 甘肃省人民政府门户网, “Protección del patrimonio cultural y difusión del conocimiento para el desarrollo: nota sobre el ‘Diálogo acerca del patrimonio cultural China-ASEAN’ 守护文化遗产 共启发展智慧——“中国—东盟文化遗产主题对话”侧记”, 21 de junio de 2025, https://www.gansu.gov.cn/gsszf/gsyw/202506/174161323.shtml. China Cultural Center, “6·11 China Cultural & Natural Heritage Day”, 10 de junio de 2022, https://www.cccstockholm.org/en/2022/06/10/6%C2%B711-china-cultural-natural-heritage-day/. Othuke Evroh, “Gansu’s Intangible Cultural Heritage; Reinventing and Unlocking China’s Cultural Legacy”, Daybreak, 24 de octubre de 2025, https://daybreak.ng/gansus-intangible-cultural-heritage-reinventing-and-unlocking-chinas-cultural-legacy/.
(9) Sistema de Información Cultural México, “Inventario del patrimonio cultural inmaterial en Ciudad de México”, s/f, https://sic.cultura.gob.mx/?table=frpintangible&estado_id=9. Intangible Cultural Heritage Mexico UNESCO, “Mexico”, s/f, https://ich.unesco.org/en/state/mexico-MX.
(10) State-owned Assets Supervision and Administration Commission, “[Common Development, Common Prosperity] Gansu Accelerates Opening-Up With Expanded Transport Networks”, 23 de junio de 2025, http://en.sasac.gov.cn/2025/06/23/c_19480.htm.
(11) Gansu Belt and Road Portal, “SASAC: 2023 Gansu Logistics Group Achieves Operating Revenue of 30.06 Billion Yuan”, 13 de marzo de 2024, https://ydyl.gansu.gov.cn/enggsydyl/news/gnxw/202404/t20240420_18686.html.
(12) Chai Yongjun, “In 2024, Gansu’s Total Value of Imports and Exports Saw the Highest Growth Rate in the Country”, Gansu Belt and Road Portal, 26 de febrero de 2025, https://ydyl.gansu.gov.cn/enggsydyl/news/gnxw/202503/t20250304_25766.html.
(13) Lanzhou China, “New high-speed railway line connects Lanzhou and Wuwei”, 1 de julio de 2024, http://lanzhou.gogansu.com/2024-07/01/c_1001523.htm.
(14) The State Council Information Office of the People’s Republic of China, “The Belt and Road Initiative: A Key Pillar of the Global Community of Shared Future”, 10 de octubre de 2023, http://www.scio.gov.cn/zfbps/zfbps_2279/202310/t20231010_773734.html.
(15) Axel Martínez, “La tolerancia como fundamento para la dinámica de la milenaria Ruta de la Seda”, Bambú, dragones y tinta. Revista Cultural, no. 1, septiembre de 2019, https://www.bambudragonesytinta.com/la-tolerancia-como-fundamento-para-la-dina769mica-de-la-milenaria-ruta-de-la-seda.html.
(1) China Culture.org, “Visiting Program for Young Sinologists”, 21 de julio de 2016, https://en.chinaculture.org/2016-07/21/content_845260.htm.
(2) The State Council of the People’s Republic of China, “Xi hails Silk Road spirit as most important source of strength for Belt and Road cooperation”, 18 de octubre de 2023, https://english.www.gov.cn/news/202310/18/content_WS652f6f78c6d0868f4e8e05d4.html.
(3) Pierre Bourdieu, Language and Symbolic Power, Harvard University Press, 1991.
(4) The State Council of the People’s Republic of China, “Xi calls for building cultural confidence, strength”, 16 de octubre de 2022, https://english.www.gov.cn/news/topnews/202210/16/content_WS634b9299c6d0a757729e14ab.html.
(5) Ming Guo, “Cultural Confidence and China’s International Discourse Power”, Proceedings of the 2018 2nd International Conference on Education Science and Economic Management (ICESEM 2018), 2018, https://doi.org/10.2991/icesem-18.2018.114. (6) Ren Zhenhe, “Keeping in Mind the Earnest Instructions, Devoting Our Commitment and Efforts in the High-Quality Development of the Belt and Road Initiative by Seizing the Greatest Opportunities”, Chinese People's Institute of Foreign Affairs, no. 133, 2019, https://www.cpifa.org/en/cms/book/405.
(7) The State Council of the People’s Republic of China, “Xi calls…”, óp. cit. (8) Sitio web del Gobierno Popular Provincial de Gansu 甘肃省人民政府门户网, “Protección del patrimonio cultural y difusión del conocimiento para el desarrollo: nota sobre el ‘Diálogo acerca del patrimonio cultural China-ASEAN’ 守护文化遗产 共启发展智慧——“中国—东盟文化遗产主题对话”侧记”, 21 de junio de 2025, https://www.gansu.gov.cn/gsszf/gsyw/202506/174161323.shtml. China Cultural Center, “6·11 China Cultural & Natural Heritage Day”, 10 de junio de 2022, https://www.cccstockholm.org/en/2022/06/10/6%C2%B711-china-cultural-natural-heritage-day/. Othuke Evroh, “Gansu’s Intangible Cultural Heritage; Reinventing and Unlocking China’s Cultural Legacy”, Daybreak, 24 de octubre de 2025, https://daybreak.ng/gansus-intangible-cultural-heritage-reinventing-and-unlocking-chinas-cultural-legacy/.
(9) Sistema de Información Cultural México, “Inventario del patrimonio cultural inmaterial en Ciudad de México”, s/f, https://sic.cultura.gob.mx/?table=frpintangible&estado_id=9. Intangible Cultural Heritage Mexico UNESCO, “Mexico”, s/f, https://ich.unesco.org/en/state/mexico-MX.
(10) State-owned Assets Supervision and Administration Commission, “[Common Development, Common Prosperity] Gansu Accelerates Opening-Up With Expanded Transport Networks”, 23 de junio de 2025, http://en.sasac.gov.cn/2025/06/23/c_19480.htm.
(11) Gansu Belt and Road Portal, “SASAC: 2023 Gansu Logistics Group Achieves Operating Revenue of 30.06 Billion Yuan”, 13 de marzo de 2024, https://ydyl.gansu.gov.cn/enggsydyl/news/gnxw/202404/t20240420_18686.html.
(12) Chai Yongjun, “In 2024, Gansu’s Total Value of Imports and Exports Saw the Highest Growth Rate in the Country”, Gansu Belt and Road Portal, 26 de febrero de 2025, https://ydyl.gansu.gov.cn/enggsydyl/news/gnxw/202503/t20250304_25766.html.
(13) Lanzhou China, “New high-speed railway line connects Lanzhou and Wuwei”, 1 de julio de 2024, http://lanzhou.gogansu.com/2024-07/01/c_1001523.htm.
(14) The State Council Information Office of the People’s Republic of China, “The Belt and Road Initiative: A Key Pillar of the Global Community of Shared Future”, 10 de octubre de 2023, http://www.scio.gov.cn/zfbps/zfbps_2279/202310/t20231010_773734.html.
(15) Axel Martínez, “La tolerancia como fundamento para la dinámica de la milenaria Ruta de la Seda”, Bambú, dragones y tinta. Revista Cultural, no. 1, septiembre de 2019, https://www.bambudragonesytinta.com/la-tolerancia-como-fundamento-para-la-dina769mica-de-la-milenaria-ruta-de-la-seda.html.