¿Cómo se han adaptado los destinos en América Latina a los turistas chinos?
Por Mariana Guerrero
Tecnología y Economía // Nº 22, enero/junio, 2026
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Introducción
El ascenso de la República Popular China como potencia mundial no solo ha reconfigurado el comercio global de bienes, sino que ha transformado la dinámica del turismo internacional. Con el inicio de la "Reforma y Apertura" en 1978 y el posterior crecimiento de su clase media, viajar al extranjero se convirtió en un símbolo de prestigio y progreso para los ciudadanos chinos. Para el año 2019, antes de las restricciones por la pandemia, los flujos de turismo emisor chino superaron los 150 millones de viajeros, consolidándose como el mercado con mayor gasto per cápita en los destinos receptores. En el 2026 China volvió a registrar cifras récord de viajes y gastos esto se vio reflejado en el periodo del año nuevo chino registrándose casi 18 millones de viajes al exterior, se prevé que el turismo emisor chino aumenta alcanzando un volumen estimado entre 165 y 175 millones de salidas frente a los 155 millones en el año 2025. Este fenómeno se debe por la mayor disponibilidad de vuelos y una mayor planificación basada en la inteligencia artificial. En este contexto, América Latina ha pasado de ser una región "exótica e inhóspita" a una frontera estratégica para la diplomacia pública china que se ha vuelto un foco regional. El gobierno chino ha integrado el turismo como un pilar fundamental de su estrategia de "poder blando" (soft power), utilizando el intercambio humano como un mecanismo para generar confianza recíproca y legitimación internacional. Joseph Nye define el poder blando como la capacidad de obtener resultados a través de la atracción en lugar de la coerción; para China, el turismo emisor es el vehículo para que sus ciudadanos actúen como "embajadores" culturales en el Cono Sur.
Sin embargo, la adaptación de los destinos latinoamericanos no ha sido uniforme. La lejanía geográfica, que separa a ciudades como Buenos Aires o Montevideo de Beijing por más de 19,000 kilómetros, impone un reto logístico que solo puede superarse con políticas de Estado agresivas y una comprensión profunda del perfil del nuevo turista chino. A pesar que en la actualidad hay un vuelo directo que conecta Buenos Aires y Shanghái ha permitido un crecimiento significativo en la región.
El presente trabajo explora cómo las naciones de la región han ajustado sus estructuras para recibir a este visitante, analizando el impacto de las medidas promovidas por China y las respuestas locales en términos de servicios y tecnología. Estrategias de atracción regional
1. El marco geopolítico: El turismo como herramienta de cooperación Sur-Sur China se insertado en América Latina formalmente a través de documentos estratégicos como el "Libro Blanco" de 2008 y 2016, donde se plantea una asociación de cooperación integral basada en la igualdad y el beneficio mutuo. El turismo ha sido incluido explícitamente en el Plan de Acción Conjunto CELAC-China (2019-2021), promoviendo la creación de redes entre autoridades turísticas y agencias de viaje de ambas partes. Asimismo, el gigante asiático ha promovido otras maneras de acercarse formalmente e incluirse en planes de acción gubernamentales de índole social, educativa y cultural. El principal instrumento de control y promoción utilizado por Beijing es el Estatus de Destino Aprobado (Approved Destination Status - ADS). Este sistema, basado en memorándums de entendimiento bilaterales, permite que los ciudadanos chinos viajen en grupos organizados a países seleccionados, agilizando trámites burocráticos y permitiendo la promoción turística directa en China continental. Argentina obtuvo este estatus en 2004, lo que marcó el inicio de una etapa de profesionalización del sector receptivo local para el mercado asiático. En el caso de Uruguay aun no lo tiene.
2.Adaptación normativa: Flexibilización de visados y reciprocidad Uno de los mayores obstáculos históricos para el flujo turístico hacia América Latina ha sido la cantidad de papeleo y documentos que hay que presentar para poder realizar los trámites de visados y/o consulares. Por lo cual, varios países han implementado medidas de facilitación de visados de gran alcance. Argentina, bajo el Decreto Nº 892/2016, exoneró del visado consular a los ciudadanos chinos que poseen visas vigentes de Estados Unidos o de la Unión Europea, implementando la Autorización de Viaje Electrónica (AVE). Asimismo, en 2017, se extendió la vigencia de las visas de turismo y negocios a 10 años, una medida recíproca que busca fomentar viajes de larga distancia y entradas múltiples. Uruguay ha seguido un camino similar, permitiendo la entrada sin visa a ciudadanos chinos con visados de Canadá, Reino Unido o el espacio Schengen. Estas medidas han demostrado ser "aceleradores" de la demanda; por ejemplo, Argentina experimentó un aumento del 74% en las llegadas de chinos entre 2015 y 2017 tras la flexibilización de sus requisitos.
Uruguay ha seguido un camino similar, permitiendo la entrada sin visa a ciudadanos chinos con visados de Canadá, Reino Unido o el espacio Schengen. Estas medidas han demostrado ser "aceleradores" de la demanda; por ejemplo, Argentina experimentó un aumento del 74% en las llegadas de chinos entre 2015 y 2017 tras la flexibilización de sus requisitos. |
3. La adecuación del servicio: El concepto de "achinamiento"
La adaptación es fundamental para lograr la captación del público chino. No se limita a lo legal; implica una transformación de la oferta bajo el concepto de "achinamiento", que consiste en personalizar los servicios turísticos según la cultura y costumbres chinas. El turista chino moderno, denominado "2.0" o "modular", es más sofisticado y exigente. Este tipo de turista busca experiencias auténticas, pero requiere facilidades específicas como señalética en su idioma, agua caliente disponible para el té en las habitaciones de hotel y personal capacitado en protocolos de hospitalidad china. La falta de guías profesionales que dominen tanto el idioma como la historia local genera una fragmentación en la experiencia del visitante. 4. La integración al ecosistema digital chino
Un hallazgo recurrente en la literatura es que la promoción en canales occidentales (Google, Facebook, Instagram) es ineficaz para captar al turista chino, debido a la muralla digital. Los destinos latinoamericanos han tenido que aprender a navegar en el ecosistema digital de China, dominado por WeChat, Weibo y las Agencias de Viajes Online (OTAs) como Ctrip (Trip.com), Fliggy y Qunar. Más del 95% de los turistas chinos organizan sus viajes mediante aplicaciones móviles. Además, el pago mediante móvil (Alipay y WeChat Pay) se ha convertido en una cultura de consumo esencial; los destinos que no aceptan estas formas de pago enfrentan una barrera de servicio significativa, ya que el turista chino prefiere no utilizar efectivo ni tarjetas de crédito tradicionales. Destinos como la Ciudad de Buenos Aires y El Calafate han comenzado a realizar acciones exploratorias en estas redes, reconociendo que el "guanxi" (relación/contacto) digital es la base para construir una imagen de destino confiable.
5. La perspectiva regional y multi-destino Una de las adaptaciones más importantes ha sido el reconocimiento de que el turista chino no visita un solo país, sino que realiza "turismo de Sudamérica". Debido a la distancia y el costo, las rutas más populares combinan Argentina y Brasil (paquetes AB) o integran adicionalmente a Chile, Perú y, en menor medida, Uruguay. Esto ha forzado a los entes de turismo a realizar promociones conjuntas, como los South American Roadshows organizados en ciudades como Beijing, Shanghái y Guangzhou. La competitividad de la región depende de la creación de un visado regional o de la armonización de políticas que permitan que el viajero se desplace sin fricciones entre fronteras. Reflexiones Finales
Es importante tener en cuenta que la adaptación de América Latina al mercado chino se encuentra en una etapa de "gestación" avanzada, donde el interés político ha precedido, en muchos casos, a la infraestructura operativa. La República Popular China ha jugado un papel de impulso al turismo, no solo emitiendo viajeros, sino integrando a la región en su visión global de conectividad a través de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. Sin embargo, para que destinos como Uruguay pasen de ser opciones "exóticas" a destinos prioritarios, es imperativo superar dos desafíos estructurales que se han expresado anteriormente. En primer lugar, la lejanía juega un papel muy importante, el vuelo directo Shanghái - Buenos Aires que empezó a operar en diciembre del 2025 ha permitido un crecimiento de turistas chinos en la región,. En el caso de Argentina para los primeros meses del 2026 fue del 47 %, en el caso de Brasil en el mismo periodo fue del 75 %.
En el caso de Uruguay, no se lleva una estadística de los turistas chinos, por lo tanto, hay un desconocimiento al respecto. En segundo lugar, es indispensable una diplomacia digital más efectiva. Invertir en presencia adaptada en plataformas chinas y en sistemas de pago compatibles no debe verse como un gasto de marketing, sino como una acción soberana para construir legitimidad en el mercado más dinámico del siglo XXI. En conclusión, el turista chino busca en América Latina un escape hacia la naturaleza y la cultura auténtica de las regiones, pero espera encontrar una infraestructura tecnológica familiar y un servicio de excelencia. La región tiene la oportunidad de consolidarse como un destino singular si logra articular políticas públicas sostenidas, profesionalizar sus recursos humanos y, sobre todo, trabajar como un bloque sudamericano cohesionado. Como señala la teoría del poder blando, el contacto cara a cara es el cimiento más sólido para cualquier relación internacional, y el turismo es la forma más pura de esa interacción. Referencias Bibliográficas
Bachino, F. (2019). Turismo emisor chino: oportunidad para países de la ASEAN [Tesis de grado, Universidad Católica del Uruguay]. Bartesaghi, I., & Mangana, S. (2012). China y Uruguay: oportunidades y retos para vencer asimetrías. Universidad Católica del Uruguay. Cruz, M. (2017). Auge mundial del turismo chino como posibilidad para la región rioplatense [Tesis de grado, Universidad Torcuato Di Tella]. Departamento de Negocios Internacionales e Integración. (2013). América Latina y el Caribe – China: Relaciones Políticas e Internacionales. Red ALC-China, UNAM. Ministerio de Turismo de la República Argentina. (2017). Estrategias de posicionamiento del mercado chino. INPROTUR. Notarfrancesco, S. (2020). El turismo chino: una oportunidad para América Latina. X Simposio Electrónico Internacional sobre Política China. |